sábado, 21 de fevereiro de 2015

Te quiero contar de él

Siéntate conmigo, por favor. Te quiero contar de todo lo que él es.
Entiendo bien por qué sus fans lo siguen; quien no lo haría con su pasión por su trabajo, su gran personalidad y lo guapo que es. Me enorgullezco de mis gustos, digo, si lo vieras como yo lo veo entenderias como me siento.
Cuando lo veo caminar, lo observo detenidamente, trato de grabarme sus pasos, la firmeza con la que los da y la seguridad con la que camina; erguido, la cabeza arriba y viendo al frente como si nadie mereciera hablar con él. Es que es verdad.  Debes de entender su amplia mentalidad, seguir su tema pues así como llega y así de rápido se va.
Cuando me abraza, siento su fuerza a mi alrededor, como si ya nada pudiera protegerme, como si todo lo malo de un día desapareciera en un instante y sólo existiera la tranquilidad. Cuando me suelta, vuelvo al caos del mundo exterior, pero entonces me toma de la mano y hace que me tranquilice, me hace saber que él está a un lado de mi; no más atrás para cuidarme, ni más adelante para abrirnos paso, sino a un lado mío. Prometimos nunca soltarnos la mano e ir caminando juntos para así acompañarnos de la manera correcta. Cuando él voltee a su costado, estaré yo, y cuando yo busque a alguien, sólo tengo que voltear a ver mi mano, o mis hombros, y él estará ahí. Cuando me besa, todo el tiempo se detiene y el ruido exterior desaparece. En realidad no importa cuántas admiradoras tenga, o cuantas quisieran andar con él, es mío y yo de él, y al final del día, siempre me lo hace saber en el momento en el que me mira fijamente a los ojos y me deja ver todo lo que hay dentro de él; creo que esa es la conexión más íntima que puede haber entre dos personas.
La manera en que me mira es simplemente lo mejor que puede haber pasado.
Me encanta. No sé qué otra forma describirlo mas que... perfecto. Eso es todo lo que él es.
Si él llegara a leer esto seguramente pensaría que él no es todo lo que digo, que sólo lo veo con ojos de amor, pero él también necesita tener mis ojos, estar en mi lugar para que sepa que lo que estoy diciendo ahora es una mínima parte de todo lo que él me hace sentir. 
Él es un hombre del presente, avanza rápido y con una gran visión al futuro. Es el tipo de persona que no debe quedarse estancada. Sin embargo no me deja atrás, me lleva con él. Qué dicha la mía de tenerlo conmigo.
Su mente, su pasión, su amor, su entrega son de las cualidades que más me gustan y debo admitir que de alguna manera, me excitan.
Es perfecto en todo sentido. No hay nada que no me guste de él.
Y cada que me preguntan de él llego a la misma conclusión: perfecto.

sábado, 10 de janeiro de 2015

Mi amor de telenovela

Imagina un amor de esos de telenovela. De esos que a pesar de lo errores de cada uno, los obstáculos y cualquier cosa, sabe superar lo que se les ponga en frente. Ese tipo de amor que crees que nunca vas a poder encontrar, que piensas que sólo lo vas a encontrar en una película o en un libro, porque nos han enseñado que eso no existe. Otras personas se han encargado de destruir la ilusión que tenías del amor verdadero y te has quedado con esa idea. Crees que todas las personas te van a ofrecer un amor mediocre, un amor que piensas que te mereces, pero no es así. Muchas parejas te pueden demostrar que tienen ese amor de cuento de hadas.

Yo tengo un amor, al cual puedo ver todo el dia a los ojos, observarlo como si mañana me fuera a quedar ciega, grabar cada parte de él en mi memoria, abrazarlo para que su perfume se quede impregnado en mi ropa, besarla lentamente y me puede llevar al cielo mientras me pone los pies sobre la tierra.
Es un amor tan grande, de esos que estaba describiendo anteriormente. De esos que en realidad saben perdonar, saben superar cualquier adversidad y saben quererte. De esos que nunca debes de perder en tu vida. Un amor increible.

Es el tipo de amor y relacion que nunca debes de perder. Pero si la circunstancia lo amerita, entonces deberías recordarlo por siempre. Creo que al final las relaciones amorosas deberían recordarse como algo bueno y no como una pérdida de tiempo, de todoa modos hasta de la peor persona aprendemos algo.

Me encanta mi amor. Es un orgullo cuando él me llama así "mi amor", porque siento que en realidad lo soy. Me siento como su único amor y cuando yo lo llamo así, no encuentro otro motivo por el cual no lo debería de hacer si también es mi amor. Sólo mío. Y el mejor.

terça-feira, 11 de novembro de 2014

Habitación #13

Estar contigo. Besar cada parte de ti. Recorrer tu espalda y tu pecho con mis manos. Sentir como nos hacíamos uno mismo. Después, esperar a que llegara la mañana, deseando no poder separarnos de nuevo y meternos otra vez a esa habitación de hotel #13, donde quedaron grabadas nuestras marcas de una de las mejores noches que hemos tenido en esta corta, absurda y complicada relación. Fue como un prototipo, la respuesta a mi pregunta "¿Cómo sería verlo amanecer junto a mi?".
Quiero volver a amanecer contigo. Sentir tu calor junto a mi y dejar de ser dos personas bajo una sábana para unir nuestros mundos en una sola acción. Era curioso que, aun que estaba desnuda, no me sentía totalmente así. Al contrario, me sentía segura, protegida, vestida por ti, por tu esencia, tu calor, tu sudor. Todo era natural. No sentía miedo, ni vergüenza. Sólo anhelaba que no llegara la mañana. No quería ver el reloj para no contar las horas que faltaban para volver a la normalidad. Todo fue tan perfecto.
Verte dormir, verte despertar junto a mi. No pude pedir nada mejor en ese momento. Te sentí completo para mí. El tiempo de afuera se detuvo dentro de ese cuarto. Los problemas cotidianos supieron esperar una noche, nos dieron el tiempo de estar juntos, sin interrupciones.
Me has convertido en una total supersticiosa, el #13 se convirtió en mi número favorito desde esa noche. Los 11:11, las estrellas fugaces y las pestañas de los ojos ahora tienen un deseo escondido: "Más noches como aquella".
Me encantó ser totalmente tuya en esa habitación de hotel #13.

quinta-feira, 9 de outubro de 2014

Un Beso Sin Ser Beso

Un beso sin ser beso que tenga toda la escencia de uno, pero no te acerques del todo, quiero sentir el reto de ganarme tus labios.
El momento de tener nuestros labios juntos, pero sin concretar el beso, sin terminarlo y dejarlo al destino, como pensando que si estamos hechos uno para el otro, volveremos a vernos para terminar ese beso.
Luego un abrazo y ahi nos vamos volviendo uno mismo, sin ser mas que dos personas victimas de un juego de azar, esperando que la fortuna juegue a su favor para no volverse a separar nunca.
Eso somos tu y yo: un beso sin ser beso.

Nunca nos volvimos a ver.

terça-feira, 2 de setembro de 2014

Sólo Serán Lágrimas

Te odio cuando entra mi nostalgia y no puedo sacarte de la mente, lo único que me haces sacar son lágrimas. Por más que pida que no te vayas, ya no puedo hacer nada. 
Que no aguanto la tristeza de sólo pensar en el día. Que te ataría a mi solo para que te quedes 5 minutos más. 
Es que no te imaginas cuanto te extrañare. Aunque ya sé que nada va a cambiar, sigue habiendo una parte en mi que todavía espera escucharte decir que no te irás. 
Para cuando llegue el día, no te podré ver a los ojos y todo ése día no saldrás de mi cabeza, y me tragare muchas palabras y lo único que saldrán son lágrimas. Aun cuando estés ausente todos los días, esa será una ausencia diferente. 
Te sentiré a lo lejos. Trataré de no pensarte para que me pienses. 
Trataré de no extrañarte, para que me extrañes. Trataré de olvidarte, para que no me olvides.
Tal vez, algún día nos volvamos a encontrar. Tal vez, en ese momento, decidamos volver a comenzar. 
Y ese día no saldrás se mi cabeza, y me tragare muchas palabras, y lo único que saldrán son lágrimas. 
Sólo te pido: no me olvides cuando te vayas.

quinta-feira, 14 de novembro de 2013

"Me Caes Bien"

En realidad, no sé que fue lo que más me gustó de él.
No sé si fue la forma en que llegó a mi. La forma en que me conquistó o su manera tan peculiar de decirme que me quiere con un "me caes bien".

"Me caes bien", ¿Desde cuándo una frase tan simple puede abarcar tanto sentimiento?. Me tiene sorprendida todo lo que yo expresaba diciéndole tres simples palabras. No sé como describir todo lo que sentía y lo que siento.
El sólo hecho de mandar un mensaje con "me caes bien" era decirle todo. Decirle que lo quería, que tuviera un buen día y que nunca me faltara.
Ahora decirle que me sigue cayendo bien, es decirle que lo extrañaré; que aunque no fuimos nada, nos sentía como todo y que, aunque pase el tiempo, me seguirá cayendo bien... yo creo que cada vez mejor.
¿Quién diría que una persona me llegaría a caer tan bien?. Nunca lo imaginé.

Que él me dijera que le caigo bien era leer todo lo que no podía expresar con más palabras. Todo lo que se reflejaba en sus ojos y en sus abrazos. Me dejaba sin palabras. Me dejaba queriendo decir más pero con cierta impotencia de no saber que contestar.
Eso era antes de saber que se iría. Ahora que estamos a unas cuantas semanas, ya esperando la hora de la despedida, sus tres palabras y mis tres palabras favoritas se han convertido en algo especial.
Hasta me río de mi misma, todavía no se va y ya lo estoy extrañando.

Ya no son unas simples palabras que le decías al amigo que acababas de conocer y que te agradó con su humor, ya son palabras que traen una historia dramática de lo que somos, lo que fuimos y lo que pudimos ser.

Siempre esperé una respuesta de su parte como "tu me caes mejor". El día que me dijo "tu nunca me haz dejado de caer bien" fue como sentir que algo se caía dentro de mi. Tal vez eran las fuerzas o la resignación de saber que se va y que la vida no nos pudo dar la oportunidad que queríamos.

Sin embargo, siempre me va a caer bien. No importa con quien esté él o con quien esté yo. Nadie quitará el hecho de que me caiga tan bien.



PD: ¡Como lo voy a extrañar!

quinta-feira, 1 de agosto de 2013

¿Dónde estás?

Y ahora, ¿dónde estás? Dime quien te dio el permiso para irte. ¿Acaso alguna vez me preguntaste si te necesitaba a mi lado? ¡Claro que te necesitaba! Es más, ahora te necesito más que nunca y, como de costumbre, nunca estás cuando más te he necesitado. ¿Dónde estás? 

De pronto me encuentro sola, sentada en la sala y un café que se enfría por estar pensando en ti. Me dijiste que nunca me faltarías, que estarías para darme ese beso mañanero y un abrazo que hacia sentirme protegida. Bien dicen que no sabemos lo que tenemos, hasta que lo perdemos. Sólo espero te des cuenta de lo que éramos, lo que teníamos y lo que seríamos. ¡Diablos! Que difícil es sentirte lejos. ¿Ahora que haré? Es evidente que te tengo que olvidar, y estoy segura que lo haré; pero, ¿qué hago mientras sucede? 

Los días pasan lento, más de lo normal. La foto que tenía junto a mi cama la he quitado y ahora mi pared se ve vacía. Sin darme cuenta me acostumbre a verte todos los días en esa fotografía. ¿Recuerdas el peluche que me diste? Le abrazo todos los días, imaginando que mi cálido abrazo lo puedas llegar a sentir. Muchas preguntas dan vueltas en mi cabeza, es evidente. Estoy segura de poder obtener respuestas, pero sólo algunas. Hay veces en las que quisiera hablarte para saber como estás y me siento patética pues apenas van pocos días desde que te fuiste. Ahora no sé quien es más tonto, si tu por dejarme ir o yo por seguir esperándote. Creo que es la duda que más me inquieta. 

Al final, ya no sabía donde estabas. Antes despertaba contigo en mi mente y al dormir lo último que pensaba eras tú, ahora sueles estar en mi mente todo el día. ¿Cuándo dejarás de doler? Sabía que me harías esto. Nadie se cruza en el camino de otra persona sin dejar huella y, por más que intentes no lastimar, siempre lo haces pues en algún punto del camino siempre llega la despedida. Sólo espero el día en que llegues a ser un gran recuerdo y una bonita experiencia. Escribir de ti me hace pensarte con optimismo... ¡quien lo diría!

Es gracioso que haya empezado culpándote de mi dolor y ahora termino dándome cuenta de que fuimos los dos. Tu no intentaste quedarte y yo no intenté retenerte. Nos dejamos ir. Como si no nos hiciéramos falta uno al otro. Al final dejamos que la distancia nos separara más de lo que ya estábamos. ¿Sabes algo? El problema era que yo no quería estar aquí sin ti, ni tú allá sin mi. Ahora sé que lo que tu necesitas es a alguien que esté cerca de ti o nadie que esté lejos. Y ahora, ¿dónde estamos?